El secreto para hablar bien en público

Con la revelación de este secreto, arrancamos la ponencia que impartimos el pasado mes de junio en el Foro Empresas León UP ante una numerosa audiencia expectante y muy interesada por este tema. Durante una hora y media, repasamos las reglas imprescindibles para hacer de toda presentación en público una presentación efectiva, impactante y única y desterramos desde el principio el mito de que hablar en público es solo cosa de unos pocos. 

Porque… ¿cuál es su verdadero secreto? Pues la respuesta es mucho más sencilla de lo que parece. El secreto no es otro que practicar, practicar y practicar. Un gran orador no nace. Un gran orador se hace. De hecho, los considerados mejor oradores de la historia lo han sido porque creían en la oratoria, aprendieron sus reglas y las pusieron en práctica una y otra vez. 

Si el secreto está en practicar, eso significa que todos, -incluido tú-, podemos ser grandes oradores. Pero tan importante es ser consciente de esto como creérselo. A diferencia de la cultura anglosajona, que ha alumbrado a prestigiosos oradores como Winston Churchill o Barack Obama, la cultura y educación españolas arrastran una falta de profesionalización en oratoria. Durante generaciones, en las aulas nos han enseñado a memorizar sin cesar, a que la nota del examen escrito era lo que realmente importaba. Por eso, cuando en una edad adulta te enfrentas al tribunal de una oposición o a una presentación sumamente importante en tu trabajo, te asalta el pánico. Porque en tu ADN no está codificado el hablar en público

Al mismo tiempo que debemos exigir que la oratoria modernice las aulas, debemos también desterrar el mito de que «se me da fatal hablar en público». Porque si el secreto está en aprender y perfeccionar esta habilidad comunicativa, lo único que hay que hacer es practicar y esforzarse. Como todo en la vida. 

Y ¿por dónde empezamos? Por tener claras las tres fases que indispensablemente debes seguir para ofrecer la mejor versión de ti mism@ en tu próximo reto ante una audiencia:

  1. Una buena preparación anticipa una gran presentación: investiga, analiza y aprende todo lo que puedas de la audiencia a la que te vas a enfrentar y prepara tu presentación en base a quiénes serán y lo que esperarán de ti. 
  2. La mejor ejecución es la que se apoya en la interpretación: créete tus mensajes e interprétalos apoyándote en tu comunicación no verbal y en el uso de tu voz. 
  3. Impacta, para dejar huella y marcar la diferencia: no tengas miedo a sorprender, a innovar, a introducir historias y otros elementos que capten la atención y hagan de tu presentación una presentación única. 

En próximos posts, abordaremos cada una de estas tres fases de manera más detallada. 

Mientras tanto, una pregunta… ¿Quién es o ha sido para ti un gran orador/a? ¿Y por qué?

*** Gracias a los organizadores del Foro Empresas León UP y al ILDEFE por invitarnos a participar en esta iniciativa***

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